IMPRESION POST DIGITAL

Muchos de los contenidos de este post vienen derivados o directamente traducidos del indispensable libro "Post Digital Print, The Mutation of Print since 1894" de Alessandro Ludovico publicado por Onomatopee que podéis comprar en su edición física aquí o descargar como pdf libre desde aquí (en inglés en ambas versiones) y que recomiendo encarecidamente. Junto a otros ejemplos, ideas y contenidos que a lo largo del tiempo he añadido y que se pueden leer a continuación, he impartido diferentes versiones de este contenido en forma de conferencia en Granada en Agora Fotolab en octubre de 2016, así como en cursos y clases especializadas en el mundo del fotolibro, la edición y los libros en general.


1 LA AMENAZA DE LA MUERTE DEL PAPEL
El papel ha sido sentenciado a muerte en múltiples ocasiones desde el principio del siglo XX y el desarrollo de las primeras redes de electricidad. Pero como veremos a continuación esa perpetúa amenaza aún no ha acabado de suceder. El telégrafo ya fue denominado por periodistas de la época (segunda mitad del siglo XIX) como “la mayor revolución en comunicación desde la aparición de la imprenta”. A continuación vino el teléfono, donde el modelo de comunicación masiva de uno para muchos fue por primera vez puesta en duda, permitiendo una comunicación individual entre ciudadanos (exclusivamente para las clases pudientes durante un tiempo). Pero ni el telégrado ni el télefono acabó con el papel, del mismo modo que ninguno de los avances tecnológicos que describiré a continuación lo consiguieron: 


Factsheet five es considerada por muchos como la madre de todos los fanzines, 
ya que durante casi veinte años (82-98) funcionó como la red que conectaba 
todo el tejido de la escena fanzinera internacional al reseñar más de 1.000 publicaciones 
en cada número. La cubierta del número 56 de 1995 planteaba la disyuntiva entre el papel 
y la versión online de los fanzines.



1.1 Los cilindros para fonógrafos vs. los libros

El primer dispositivo de grabación y reproducción de audio desató muchas de las más oscuras predicciones para el libro. Uno de los ejemplos más interesantes es el texto La fin des Livres (1894), de Octave Uzanne e ilustrado por Albert Robida. Donde narra como tras una presentación por parte de un filósofo donde expresaba la posibilidad de calcular el fin de la tierra a causa del enfriamiento del sol, una serie de filósofos, periodistas, historiadores etc. empezaron a especular sobre el futuro de la humanidad. Por ejemplo aciertan al pronosticar el poder mundial de EEUU frente a la pobreza de Africa.  Un nutricionista avisa de la reducción del tamaño de la alimentación a su más mínima tamaño en forma de polvos, líquidos y bolitas. Un pintor y crítico avanza que la saturación de imágenes está cerca, donde la iconoclasta se extenderá, se quemarán los museos y dejarán de influir, donde la fotografía acabará con los pintores.








Es entonces cuando presionan al bibliófilo a decir la suya y este alerta sobre el peligro que la electricidad y los nuevos dispositivos de grabación de audio de la época suponen para el libro. Propone un método cercano a lo que hoy denominaríamos bajo demanda, que no era ni una radio (estaba aún por desarrollar), ni un teléfono, ya que funcionaba por medio tanto de voces en vivo vía cable, como por medio de la distribución de cilindros de fonógrafos. Uzanne argumentaba que leer produce fatiga y apatía, mientras que la voz por cable era sinónimo de energía y por tanto el gramófono acabaría sustituyendo la página impresa. Pronosticó que los relojeros crearían gramófonos en miniatura en forma de dispositivos móviles, la energía necesaria se conseguiría por medio del movimiento de los usuarios (algo aún por conseguir), el autor se autopublicaría sus propias creaciones viviendo de los derechos de sus obras, la esquinas de las ciudades contarían con quioscos donde la gente podría escuchar contenidos a cambio de una moneda e incluso uno podría distribuir sus propios contenidos por medio de un dispositivo casi-móvil y todo un barrio podría conectarse a él por medio de múltiples conexiones por cable.  Se abandonaría el papel ya que el mundo impreso nunca estará a la altura de la historia contada y escuchada directamente. El libro incluye también un apartado en el que habla que del mismo modo que cuando surgió el periodismo impreso el número de oculistas se multiplicó debido a la lectura en malas condiciones de luz, en la era de los cilindros, los otorrinos harían su agosto. “Que contentos estaremos no teniendo que leer nunca más; pudiendo por fin cerrar nuestros ojos”.  Para Uzanne el fin del medio impreso significaba el fin de la tiranía de los ojos, permitiendo alcanzar una nueva experiencia sensorial frente a la lenta y estática página.



Otros ejemplos incluyen la serie de postales de L’an 2000 Villemard (publicados 100 años antes) donde los niños son alimentados con libros que tras pasar por una extraña máquina se consumen en forma de audio y la gente escucha sus periódicos favoritos en gramófonos, del mismo modo que recibe su correspondencia personal.








1. 2 Microfilm vs los libros

En 1930 el poeta estadounidense Bob Brown también atacó las limitaciones estructurales del papel escribiendo y publicando The Readies, Words y Readies for Bob Brown’s machine, donde declaraba que la palabra escrita no había sabido seguir el ritmo de su tiempo y proponía una máquina lectora portátil que enchufada a la red eléctrica, te permitía leer cientos de miles de novelas escritas en diez minutos. Sugería también una nueva manera de escribir donde se prescindiese de lo superfluo y que se leería en una nueva máquina lectora cuyo funcionamiento se acercaba al del microfilm (que se estaba desarrollando en esa época). Partes de las tres publicaciones que sacó a la luz estaban escritas específicamente para dicha máquina e incluso en la tercera encargó a poetas de la talla de Gertrude Stein o Ezra Pound que escribieran en ese nuevo formato. La máquina de Brown no consiguió sus propósitos, ya que paradójicamente ni siquiera llegó a producirse y los textos que se publicaron siguiendo su nuevo modelo de escritura fueron publicados exclusivamente en libros con páginas impresas (aquí un enlace a una web que emula la lectura por medio del sistema inventado por Bob Brown). 


Prototipo de la"Bob Brown reading machine"








Casi al mismo tiempo, en 1926, el almirante Bradley Friske desarrolló su propia máquina de lectura que incluso fue puesta en producción limitada. Se trataba de un dispositivo móvil que sostenido en la mano el lector colocaba a la altura del ojo. Los textos escritos a maquina eran fotografiados e impresos en tamaños minúsculos que por medio de una lente que los ampliaba se podían volver a leer. Su producción nunca fue masiva ni exitosa, ni acabó tampoco con los libros tal y como los conocemos.


La máquina de Fiske.
Fuente: www.shorpy.com/node/14995 






1.3 La radio vs. los periódicos
Con la llegada de la radio todos los temores sobre el futuro del papel se desataron, especialmente en relación a los periódicos, el principal medio de comunicación de la época. Pero también entonces los lectores fueron fieles al papel. El documental "17 days: the history of newspaper on the making" encargado por los principales editores de la época resume los acontecimientos sucedidos en Nueva York en 1945 cuando a causa de una huelga de repartidores, los periódicos no fueron repartidos durante 17 días. A pesar de que las emisoras doblaron sus emisiones, cientos de miles de neoyorkinos se dirigieron a los propios periódicos a comprar sus ejemplares haciendo larguísimas colas para ello. Demostrando así que el interés y la viabilidad de los periódicos estaba intacta a pesar de la radio.




1.4 La televisión los periódicos y las revistas
A pesar de que la llegada de la televisión se presentó por parte de algunos como McLuhan como el fin del cine, de la radio, de los periódicos o y de los libros, hoy sabemos que fue así. Sí que supuso un fuerte impacto pero finalmente solo acabó, lamentablemente (o no) para la fotografía, con la prensa ilustrada masiva como la revista LIFE, ya que los beneficios publicitarios menguaron por su trasvase a la televisión.

1.5 Los ordenadores vs. el papel
Con la aparición de los ordenadores y surgieron aún mas textos sobre la definitiva desaparición del papel debido a la virtualización del soporte. Libraries of the Future de JCR Licklider es un ejemplo, como no, en forma de libro. Desde los 80 la investigación en torno a la idea de una oficina sin papel fue un mantra con el objetivo de crear un gran mercado al que vender tecnología de la información. El director del centro de investigación de Xerox George E. Pake hizo en estas declaraciones en un artículo titulado “Office of the future: the paperless office” de 1975 en Bussinesweek: "Seré capaz de buscar en la pantalla documentos de mis archivos presionando un botón. Podré ver mi correo o cualquier otro mensaje. No se cuántas copias en papel voy a necesitar en un mundo así. Va a cambiar nuestra vida cotidiana y eso puede ser un poco pavoroso”. Al mismo tiempo los escáneres de ScanSnap se anunciaban como herramientas para eliminar papel y liberar así tu parte cool. 



Pero sorprendentemente, una de las primeras ideas que se ha extendido al tratar de llevar el libro al espacio digital es la de calcar las limitaciones del papel, como por ejemplo el espacio delimitado por la página en servicios como Issuu. Es importante tener en cuenta la importancia que los usos y costumbres tienen a la hora de adquirir conocimientos. Ya que antes de explorar las posibilidades de un nuevo soporte como es el digital, el primer impulso nos lleva a conservar las limitaciones del libro en ese nuevo escenario.

Teniendo en cuenta todos erróneas amenazas de acabar con el papel, ¿por qué insistimos en acabar con una "tecnología" como el papel que a diferencia de las otras creadas hasta el momento es plegable, no requiere de baterías, pesa poco, permite la interacción en una actividad de grupo (como editar fotos o hacer collages) y es capaz de soportar diferentes materiales e intervenciones manuales de forma instintiva e instantánea?


2 PERO EL PAPEL NO HA MUERTO 

2.1 El mito de las oficinas sin papel
En 2001 Abigail J Selen y Richard H.R. Harper publicaron"The Myth of Paperless Office" en el que defienden que lejos de acabar con el papel, la aparición de herramientas digitales como el email incluso aumentó un 40% su uso. Por lo que una vez más el papel, por mucho que quisiéremos matarlo, no murió. 

2.2 La masacre de la prensa impresa
Los libros pueden haber superado el bache de manera holgada, pero el mundo de los medios de comunicación impresos es otra cosa. Ahí sí que es innegable el retroceso de los periódicos impresos. La crisis, el trasvase de los anuncios clasificados al mundo online y la lentitud del papel ha matado su competitividad como periódico diario frente a las noticias online. Algunas voces reclaman que frente a ello la única salida es ofrecer contenidos impresos especiales o de mayor calidad. Del mismo modo que la música hizo con conciertos y ediciones especiales, apuntan a que la salvación del papel en las noticias pasa por ofrecer contenidos más sofisticados, de mayor extensión y elaboración.




Pero el problema de la prensa no se limita exclusivamente a una lucha papel vs digital, en los últimos tiempos se empieza a vislumbrar que el principal problema de los periódicos es que el valor de la información ha caído muchísimo, rozando, sino llegando, a la concepción de que debe ser gratuita. Eso se debe no a que el interés por ella haya decrecido o que su calidad haya empeorado, sino a que su accesibilidad es muchísimo mayor y muchísimo más rápida que antes. En este estudio publicado en julio de 2016 alertan de que tras analizar el público de 51 periódicos estadounidenses entre 2007 y 2015 lo que está bajando es la cantidad de lectores.

Por tanto cabe replantearnos si en la crisis de los medios de comunicación, no se trata tanto de una lucha de entre medios impresos vs. digital, sino una mezcla de crisis económica aderezada con la devaluación del valor de la información debido a su proliferación. 


2.3 ¿Y qué pasó con la autoedición independiente?
Es importante preguntarnos también como la revolución digital ha afectado al ámbito de la edición independiente. Para ello antes es pertinente rastrear la evolución de la autoedición independiente, que de la mano de actitudes casi siempre contestatarias, 
en un rápido repaso incluiría:


  • Biblia paperum al final de la edad media.
  • Los panfletos religiosos de los Ranters, un grupo que defendía el panteísmo en el siglo XVII. 
  • Los panfletos políticos durante la revolución francesa, la guerra de secesión americana, la revolución Mexicana o la Rusa ya a principios del siglo XX. 
  • Los medios impresos y el surgimiento del libro de artista durante los diferentes ísmos de la vanguardias históricas.
  • La popularización del mimeógrafo y su utilización primero por parte del activismo político durante la Segunda Guerra Mundial, y mas adelante por los fans de la ciencia a ficción en el EEUU de los 50, que fueron los que acuñaron el término fanzine. 
  • El intercambio de materiales impresos por parte del movimiento Fluxus en los 60, como prolegómeno al mail art.
  • Los medios contraculturales de finales de los 60 y las redes de noticias independientes como el “Underground Press Sindicate” o el mítico “The Whole Catalogue of Earth”
  • El movimiento punk y el mail art de los 70 gracias a la llegada de la fotocopiadora Xerox.
  • La llegada de la tecnología digital, las impresoras personales y la eclosión de la escena del fanzine que tuvo su auge entre los años 80-90.
  • La sustitución con el cambio de siglo de los fanzines por los blogs, las webs personales y las redes sociales.
  • A partir de la primera década del siglo XXI, cierto efecto rebote nostálgico en la autoedición en nichos muy concentrados en sus ámbitos, como el de la fotografía, la ilustración y el diseño.

2.4 Se leen más libros en papel
Pero a pesar de todos los malos augurios y males de ojos que se le lancen al papel, en la prensa no paran de aparecer artículos en los que anuncian que Internet no ha acabado con los libros, sino que la gente aún hoy prefiere los librosEstudios en EEUU parecen apuntar hacia un estancamiento en la lectura de libros impresos cerca del 80%, frente a un 30% que ha leído un ebooks en el último año.




3 ¿POR QUÉ EL PAPEL NO HA MUERTO?


¿Cuales son las ventajas que aún mantiene el libro frente a los contenidos digitales?



- Materialidad:
- Leer en libro versus leer en libro
Estudios han demostrado que estamos acostumbrado a la materialidad del libro que nos ofrece referencias a la hora de ir leyendo. El orden de los párrafos divididos en páginas, la cantidad de hojas leídasy demás referencias y referencias físicas parecidas nos ayudan a saber donde estamos.

- La relación que se establece entre el valor y lo material

Kenneth Goldsmith (poeta, creador de Ubuweb, profesor) lanzó la convocatoria Print out the Internet para su exposición en la galería Labor de Ciudad de México. Pidió a la gente que imprimiese y enviase Internet impreso a la galería con la intención de transformar ese contenido en algo material y permanente. La convocatoria (inspirada por el suicidio del activista online Aaron Swartz condenado por descargarse contenido académico de la base de datos privada JStore) despertó muchas protestas ecologistas en su mayoría que se vieron reflejadas en una petición de cierre en change.org. Además de por cuestiones mediambientales, este proyecto apunta al absurdo de querer imprimir Internet debido al valor que otorgamos al contenido impreso frente a la gratudiad que presuponemos al contenido online.

-La exclusividad de lo material, la relación entre tirada limitada y su valor, que deriva en la especulación

En el mundo del fotolibro, hermano pequeño del libro de artista, el coleccionismo es más accesible ya que los precios como punto de partida suelen ser más asequibles. Aunque se especula, se hacen tiradas limitadas y firmadas que se compran como inversión, los precios más altos, a pesar de ser excesivos para el común de los trabajadores, no suelen alcanzar los precios astronómicos del mercados de las subastas del arte (salvando exageraciones como el libro valorado en 460.000$ con cubiertas de mármol que Berlusconi regaló a los mandatarios invitados a la reunión del G8 en 2009)

-La confianza que da algo que podemos sostener en nuestras manos

La materialidad también otorga confianza, un libro que podemos sostener en nuestras manos tiene la apariencia de ser más serio, más creíble. Por ejemplo si cito un artículo de la Wikipedia como este para un texto serio es posible que muchos de los lectores pongan en duda la credibilidad de mis fuente. Pero si por el contrario cito el libro Zoroastrianism de la editoria Pedia Press es muy posible que las misma personas acepten su pertinencia, sin ser conscientes de que el contenido es exactamente el mismo, ya que Pedia Press es una de las varias iniciativas independientes que imprimen contenido online de la Wikipedia bajo demanda.

-La velocidad pausada de su consumo 

Todos hemos dicho ya más de una vez aquello de "leer en diagonal". La diferencia en la velocidad y en el tiempo que tomamos para leer en el espacio online y en el físico es muy grande. La ansiedad online está vinculada a esa falta de materialidad del contenido digital, además de la idea de que este texto está conectado a todo un mundo de textos más que generan un espacio que en ese momento nos estamos perdiendo. La velocidad en la lectura online  se ha convertido en una cuestión tan importante que incluso han surgido compañías como spritz que nos quieren ayudar a ser capaces de leer más rápido aún, mientras sacan algo de beneficio.

- El caso del fotolibro: Es feo autoreferenciarse pero es que ya escribí sobre ellos en su día en este blog, así que os remito al texto "Y tú por qué no has hecho un libro" .




4 ¿POR QUÉ EL LIBRO DIGITAL NO HA TRIUNFADO?
¿Por qué a pesar de que cuando se presentaron parecían que iban a acabar con la industria impresa, los ebooks no han arrasado el escenario impreso?


4.1 Qué tenía el libro digital a favor?
-Hipervínculo

Si algo revoluciono desde mediados de los 80 la manera de leer y escribir, no fue tanto un medio en si mismo, sino un concepto implementado en él, el hipertexto. El libro Hyper/Text/Theory es una muy buena referencia para todo aquel que quiera profundizar en estas cuestiones. La posibilidad de crear un espacio digital por medio de texto aportó una nueva condición al texto, su no linealidad. El fin de la linealidad puso también en peligro la integridad de la secuenciación narrativa, tal y como ha sido presentada en los libros durante siglos. En su libro “The end of the Books”, Robert Coover sentencia “los documentos impresos se podrán leer en el hiperespacio, pero el hipertexto no se puede imprimir”. Es así como el ilimitado espacio narrativo creado por el hipertexto parece destinado a suplantar el finito, secuenciado y cerrado formato de los libros.

- La utilización intuitiva e interactiva
A pesar de que tanto un libro como un dispositivo digital son en ambos casos de uso fácil directo e intuitivo, por los mismo gestos un dispositivo digital te ofrece mucho más, tal y como demuestran los gestos de este bebé que cree que una revista es un ipad estropeado.

-Contenido líquido
La versatilidad que los contenidos no físicos ofrecen, la facilidad y rapidez con las que podemos copiarlos, transformarlos y pegarlos, la inmensa cantidad de información que pueden contender sin impacto en el precio final y las posibilidad de crear de conexiones improbables entre esos contenidos, dirigiéndonos así hacia el fin de las narrativas lineales y el fin de la noción del artista como creador, pudiendo pasar a ser editor. 


4.2 ¿Qué tenía en contra?
-El tiempo
La sensación de que falta una generación para que la tecnología esté lo suficientemente desarrollada y por otro que falta también una generación para que la gente esté acostumbrada a este tipo de materiales (vuelvo a remitirme al vídeo del bebe y la revista).

-Error digital

Todo usuario de la tecnología de la información vive antes o después una pérdida de información, un error. Ese inevitable error de la tecnología es lo que elimina cualquier posibilidad de una fe total y absoluta en un modelo exclusivamente digital. Las propagandas predictivas fallaron tanto al no asumir la inestabilidad de la tecnología, como no tener suficientemente en cuenta la importancia del hábito de la gente a las tecnologías basadas en el papel.

-Diseño
La pérdida de control sobre el diseño o los acabados de los documentos que se visualizan en pantallas es uno de los problemas que nos enfrentamos a la hora de ofrecer contenidos digitales, debido por un lado a la adaptación del diseño a las dimensiones de cada dispositivo y por otro lado por las diferencias en la representación del color en pantalla. Como dice Craig Mod en su libro “El libro en la era del Ipad” se trata de contenido sin forma. Podríamos llegar a la conclusión de que perdemos parte del contenido, el diseño, para que el resto del contenido pueda ser portátil.


-Error 404

Frente a los libros de nuestra infancia que más de uno de nosotros es posible que aún conservemos, el hiperlink, esa revolución en la que se basa en gran parte la revolución del contenido online, tiene una vida muy corta. Ya no solo hablamos de que el diseño queda obsoleto en cuestión de 5 años, sino que muchos de los contenidos enlazados desaparecen en un tiempo aún menor. Todos conocemos ya la página de error 404.

-Impacto ecológico
A principios de los 90, cuando los emails se empezaban a enviar era habitual firmarlos diciendo que ningún árbol había sido dañado para enviar dicho email. Con el tiempo ese tipo de firmas han quedado obsoletos y otros en tono irónico como estos empiezan a aparecerVarios artistas han trabajado tratando de evidenciar el impacto de las tecnologías digitales en internet en nuestro entorno por medio del papel, como puede ser el proyecto Stump de Natalie Jaramijenco.


En lo que podemos estar todos de acuerdo es en que cuanto más contenido imprimible, más páginas serán impresas. Y es ahí donde entra en juego la frase popular sobre los arboles muertosEn esa línea la ONG medioambiental WWF ofreció un nuevo formato de PDF que no se puede imprimir, con la idea de salvar unos cuantos arboles por ese caminoXerox invirtió tiempo y dinero en crear un papel que después de unas 16-24 borra su contenido, autoreciclandose para poder volver a ser usado. O por otro lado, Epson anunció una máquina que podemos comprar para la oficina y reciclar papel inhouse.

A la hora de dilucidar cual de las dos vías, si la impresa o la electrónica es más o menos contaminante, hay que tener en cuenta que en la medida que internet, y sus diferentes estructuras y dispositivos se masifican, si impacto crece también a pasos agigantados. Son varios los autores y pensadores que empiezan a preocuparse por ello, como es el caso de Joana Moll, con proyectos en los que trata de concienciarnos de la huella energética que provoca la página más visitada a día de hoy, google.com.


-La invisibilidad en un mundo que rebosa contenidos
La visibilidad online es uno de los grandes problemas hoy en día, tener acceso no supone ser visto, y el importante esfuerzo y trabajo necesario para poder situar tu libro en la esfera online, suele llegar en un momento en el que tanto el editor como el autor ya han dado por acabado el proceso de trabajo.

-Gratuidad: 
La percepción que todos tenemos de que el contenido digital y especialmente el online debe ser gratuito.



5 ¿QUE TAL LO ESTAMOS HACIENDO EN EL ÁMBITO DE LA FOTOGRAFÍA?
Mal con alguna excepción. Dice mucho de la escena fotográfica los pocos ejemplos relativos a la fotografía que he utilizado en este texto. Seguro que existen más de los que yo he podido encontrar, pero en cualquier caso creo que el escenario es bastante pobre ¿Y eso por qué?


5.1 Del libro a Internet
-Los pdfs no tienen valor
MAPP de Mack, la sección digital de la editorial más prestigiosa del mercado fotolibril cerró, así como ni Taschen, ni Aperture ni Steidl han publicado nada relevante. Quizás podríamos destacar las ediciones electrónicas de las revistas Aperture Magazine y BJP, pero ni siquiera parecen tener continuidad. No tiene sentido hacer fotolibros digitales porque uno de los principales valores del fotolibro hoy en día es su materialidad. El principal valor del fotolibro reside en su soporte material y por tanto una vez perdido ese valor, por mucho que tenga el libro entero escaneado en un pdf, rara vez lo leeremos de arriba abajo. Quizás mostraremos algunas páginas en clase, lo ojearemos en diagonal y cuando creamos haber captado la esencia del mensaje lo cerraremos, pero no mucho más.

-Ebooks
A pesar de que ha habido varios intentos y hubo hace un par de años una pequeña ola de publicaciones digitales a medio camino entre el pdf y la app, todas ellas han acabado desapareciendo. Blogs y tiendas especializadas como Ephotobooklist o The Digital Photobook  dejaron de publicar.

-The portable photo
Uno de los únicos ejemplos de verdadera experimentación en este sentido sería The Portable Photo, un proyecto del estudio Espada y Santa Cruz, con la colaboración Gonzalo Golpe. Las Apps que han sacado siguiendo un intenso proceso de trabajo de tú a tú con los diferentes autores han dado como resultado aplicaciones que exploran las posibilidades de 4 proyectos fotográficos en el espacio digital, que no online. Quizás esa concepción cerrada de las aplicaciones, que a pesar de no seguir una narración lineal, sí que tiene un principio y un final que no va más allá de la propia App. sea uno de los puntos flacos de esta iniciativa. Si algo tienen las imágenes digitales online es que están sujetas a cambios y conexiones constantes y las aplicaciones desarrolladas desdeThe Portable Photo seguían la lógica del espacio específico, concreto y cerrado del libro, en un entorno que justamente requiere de todo lo contrario. En cualquier caso son lógicas que no solo los desarroladores de este tipo de iniciativas tienen que tener en cuenta. Deberían ser especialmente los fotógrafos los que sean conscientes de que subir una foto a Internet supone asumir que tu foto no estará quieta, no se verá como tú quieres que se vea y se mezclará en contexto y lugares que escapan a tú control. Hasta entonces, veo complicado desarrollar cualquier tipo de herramienta de expresión visual que realmente aproveche las ventajas del medio digital online.




6 QUÉ ESTÁ FUNCIONANDO BIEN: LA HIBRIDACIÓN

-Impresión bajo demanda y distribución
La aparición de la tecnología digital de impresión en los 90 abarató los costes y aceleró los tiempos de impresión. Esto dio pie a la creación de la impresión bajo demanda: imprentas a las que envías un archivo digital y a cambio de un precio (mayor o menor dependiendo del tamaño del contenido, las calidades de materiales e impresión) te envían a casa el libro impreso y encuadernado. Es un sistema que permite imprimir en función de los pedidos, y que acelera y abarata el coste de producción. A cambio el autor pierde el control directo sobre el proceso de producción y está limitado a las opciones de material y calidades de impresión que ofrece cada empresa. A cambio las empresas de impresión bajo demanda suelen ofrecer extras como:

-Un espacio online desde el que vender directamente el libro a cambio de un porcentaje.
-Difundir los libros realizados con su sistema.
-Al imprimir en diferentes zonas geográficas del globo, permiten reducir la huella energética.
-Los libros no están obligados a producir un beneficio continuo, sino que pueden simplemente estar disponibles indefinidamente.


El ejemplo más radical de la impresión bajo demanda sería la "Expresso book machine" que ha creado Epson, que permite imprimir y encuadernar los libros en un espacio y tiempo muy limitado.



- Artista editor: En un mundo rodeado de contenidos, de imágenes, en el que la creación ya no se limita exclusivamente a la producción ya sea por creatividad o por capacidad técnica, la labor de la editor gana una importancia vital como visibilizador.

- Internet como herramienta de marketing, difusión y debate
Tanto desde el ámbito privado y personal, como desde el comercial se está utilizando internet como herramienta para la difusión y venta de fotolibros con mucho éxito. En la inmensa mayoría de los casos los libros los conocemos y los miramos primero por internet y luego ya los tocamos. Teniendo en cuenta lo pequeño del nicho y la dificultad del acceso a los materiales, deberíamos felicitarnos por esta mezcla.

- Internet como biblioteca ilimitada
Las bibliotecas sufren de una falta de espacio agudizada por recortes en su inversión pública. En algunos casos incluso han decidido dejar los libros atrás y digitalizar todo su contenido. Ante ese escenario tiene sentido la aparición de las bibliotecas online, como puede ser Have a Nice Book.

- El libro como formato estable de contenidos digitales
Mencionaba anteriormente los problemas de estabilidad y fiabilidad del medio online y digital. Esa es la razón por la que el libro se está convirtiendo para muchos autores que trabajan en ese medio, en un soporte perdurable en el que plasmar sus contenidos. Imprimir un contenido online se está conviertiendo de alguna manera en la forma de conservarlo.



7. ¿QUÉ QUEDA POR HACER?

-Superar el fetichismo por lo material

-Incentivar el aprendizaje de programación y la experimentación digital
Debemos incentivar el acercamiento de los fotógrafos, pero diría más, de los niños a la programación. Es un lenguaje que construye y modela el mundo en el que vivimos y que estamos dejando muy de lado. Tanto que a veces son las propias máquinas las que realizan esa labor de escritura.

-App. como nodo, no como un todo 
No se han explorado las posibilidades de Apps que trabajen no a partir de imágenes ya existentes y firmadas, sino a partir del flujo de imágenes online existente. 

-Asumir idiosincrasia propia de los dispositivos
Dar el paso para entender los dispositivos móviles no solo un soporte al que tenemos que forzar a la gente a prestar atención como si fuese un libro. Los teléfonos, las tablets se leen y miran mientras andamos, mientras estamos en el sofá con la tele de fondo…tenemos que asumir e integrar nuestros proyectos ahí. Hay que pensar exclusivamente en los contenidos y no tanto en el soporte en sí, tal y como dicta el nuevo diseño web adaptativo.

-Hacia un mundo cyberpunk.
Para la cultura cyberpunk, un mundo en el que la tecnología se mezcla con algún tipo de cambio de orden social, los libros son sinónimo de carne, y las pantallas de metal. Teniendo ese contexto, situemos a Murphy como el libro y su parte cyborg como el contenido online. Os invito a ver este tráiler pero sobre todo estar atentos a la última frase. Y que como dice Robocop, tenemos que el asumir que vivo o muerto el libro vendrá con nosotros, así que demos por superado el enfrentamiento entre formatos para aceptar y experimentar con la hibridación.





REFLEXIÓN DE URGENCIA

Abro Facebook y su publicidad sugerida me ofrece la noticia de un asesinato grabado en directo publicada por la página del diario La Vanguardia acompañada de emoticonos. Sin pensarlo hago click y veo como ésta misma tarde, hace pocos minutos, en un punto lejano del planeta, un hombre ha matado a otro a tiros durante una rueda de prensa con cámaras de fotos y televisión presentes. Los emoticonos que ha utilizado el comunity manager para tratar de atraer visitantes a su web me indignan. Hago un pantallazo y lo cuelgo en la misma red social cuyo algoritmo ha calculado que puedo ser un potencial cliente de La Vanguardia (y donde enlazaré este mismo texto en cuanto lo acabe).



Sigo haciendo scroll y comparto la excitación de la comunidad fotográfica que me rodea en el espacio online en torno a una fotografía creada instantes después del asesinato alabando la valentía del fotógrafo, el poder icónico de la imagen, sus ramificaciones algorítmicas y todo tipo de comentarios sin mostrar ningún atisbo de consideración en relación a las dos personas asesinadas (el tirador también ha sido abatido, su cuerpo ensangrentado fotografiado y la imagen distribuida por las redes sociales mientras escribo).



Llegados a este punto no niego la necesidad de discutir sobre las imágenes, especialmente sobre aquellas más trascendentales. Pero me cuestiono esta especie de ansiedad nerviosa con la que las pretendemos analizar; yo el primero, es muy importante ser el primero. Sea cual sea el motivo de este evento, es clamorosamente obvio que se ha llevado a cabo ante las cámaras a conciencia. Parece que hemos adoptado con total naturalidad la fiebre del breaking news televisivo, olvidando sin rubor lo que gente como Ariella Azoulay nos ayudó a entender en torno a las relaciones de poder asimétrico que se crean entre fotógrafo, fotografiado y espectador, y sus consecuencias.

Me sorprende que mientras Facebook con sus videos en vivo o Instagram con sus "stories" ha sido capaz de adaptarse rápidamente a la nueva condición de la imagen iniciada por Snapchat, donde su valor ya no reside en su uso como herramienta de representación sino en su circulación e impacto en un constante presente continuo, aquellos que se supone que trabajamos con las imágenes aún las analicemos desde un punto de vista desfasado. Como puede ser que aún hoy, después de tantos y tantos eventos terribles y sangrientos realizados ya sea por gobiernos democráticamente elegidos como por grupos e individuos de fanatismos diversos con el único propósito de ser emitidos (que no documentados), aún tropecemos con la misma piedra.

No nos damos cuenta de que tanto los grupos que ejercen la violencia del poder y el contrapoder más desquiciado, como los conglomerados económico-tecnológicos nos llevan demasiada ventaja a aquellos que se supone que trabajamos y nos preocupamos por las imágenes. Situaciones como la sucedida hoy en Ankara nos enseñan que las imágenes no se realizan para enseñarnos como son las cosas, sino que las imágenes se han convertido en cosas en si mismas.

Dejemos de analizar la capacidad evocadora de una fotografía, su cuidada composición o su relación con tal o cual referencia anterior, porque mientras lo hacemos su valor no para de crecer en otras direcciones. Seamos especialmente cautelosos a la hora de incentivar su circulación y el impacto que pueden causar en una sociedad que vive en una permanente y ansiosa hiperconexión visual, ya que inadvertidamente estaremos alimentando algoritmos que sirven a poderes económicos y políticos de diferente índole. En esta también ansiosa y contradictoria reflexión de urgencia, no abogo por la autocensura, sino por una indispensable actualización del uso crítico y consciente de las imágenes. Al menos por parte de aquellos que queremos tener una compresión profunda de ellas.

Mientras busco imágenes que ilustren este texto el dichoso algoritmo de Facebook pita. Hago click en la pestaña y me entero de que un amigo está a salvo en los sangrientos "eventos sucedidos en Berlín". Por una vez el automatismo parece querer avisarme de algo realmente útil, de que las imágenes ya no solo ilustran.





VALE YA

Con tristura me pregunto por qué la fotografía tiene que seguir alimentando exposiciones que vacían de contenido los trabajos que las articulan. Cualquier excusa vale para elegir una veintena de fotógrafos, filetear sus proyectos y cocinar una insípida sopa repleta de correosos tropezones. Las patologías de este virus que afecta especialmente a las nuevas generaciones emergentes son bien conocidas. La primera es que la curadoría se basa en nombres y no en ideas, da absolutamente igual de qué habla cada artista, lo importante es acertar y contar con los que tienen que estar. Y digo acertar, porque lo habitual es que los encargados de este tipo de propuestas sean personas ajenas a la escena en la que irrumpen dando palos de ciego, cops al ull. Acertar en estos casos quiere decir tener una equilibrada mezcla entre emergidos y emergentes, a quienes podemos identificar clarísimamente en las abismales diferencias en el tiempo y el interés que han puesto en sus respectivas instalaciones. Para los primeros ya es la enésima exposición de este tipo y están curados de espanto (nunca mejor dicho). Suelen tener las piezas producidas y ya saben que lo único por lo que les merece la pena estar es por tratar de mantener su posición y en el mejor de los casos recibir algo de dinero. Es importante recordar en este punto para quién aún piense lo contrario, que los emergidos en muchos caso siguen formando parte del precariado. Los recién llegados en cambio se gastan ese algo de dinero, su tiempo y su esfuerzo en producir e instalar sus propuestas de la manera más creativa posible. En el mejor de los casos ese evidente desequilibrio se corrige desde la curadoría. En el más habitual de los casos no. Es entonces, en ausencia u omisión de una intermediación autorizada, cuando el mejunje de instalaciones resultante expone diferencias abismales y los autores desconocidos se ven de alguna manera obligados a competir con su arrojo contra el reconocimiento con el que los consagrados ya cuentan. Y la exposición convierte en una feria de vanidades donde las opiniones de los visitantes girarán en torno a las diferencias entre este y aquel, y comentarios como “tú instalación es la mejor” serán habituales...mientras que las poéticas, las estéticas o las cuestiones que cada artista trataba de lanzar caerán en saco roto.

Vale que Taschen publique el libro de las tetas o de los penes, somos muchos los que esperamos con ansiedad que estén trabajando ya en la serie de los culos, los pedos y el pis, también en 3D. Vale que (siempre que sea con su dinero o con el de cualquier otra persona y no el nuestro) quién sea decida crear un directorio de creativos de tendencias en el que el único nombre que sobresale es el de justamente la persona que lo ha ideado; para algo es la creativa más relevante de esa “cultura sexy” que ella misma acuñó. Pero vale ya de exposiciones con dinero público sobre nuevas generaciones sin mas intención ni dirección que la de hacer una lista de quién es quién. Entiendo que en otras épocas la reivindicación de la profesión fuese importante y que algunos esfuerzos lamentablemente encallados por la inoperancia política nazcan ya caducos. Pero en un mundo en el que la canónica rigidez de la historia se diluye en un sano y constante cuestionamiento y la imagen por fin se expande más allá de los límites de la privilegiada autoría de unos pocos, ningún índice ya sea expuesto, impreso, ni menos aún online, tiene sentido ni utilidad. Y a pesar de que no puedo negar que vivimos en tiempos en los que la banalidad es parte muy presente de nuestro día a día ¿quién a estas alturas no es consciente de que al mismo tiempo vivimos en una época en la que hay tanto sobre lo que pensar y trabajar que lo que justamente nos falta es el tiempo y las presencia de personas con la capacidad para organizarlo, presentarlo y cuestionarlo? ¿Es quizás lo inconmensurable de dicha tarea lo que hace que aún estemos rodeados de propuestas que ensalzan la autoría y su pretendida legitimidad por encima del contenido a tratar? Este escenario me resulta especialmente triste de cara a aquellos que se incorporan ahora (más allá de la generación a la que pertenezcan), ya que heredan un modelo anacrónico que seguro sirve para fines propagandísticos y mercantilistas, pero que en ningún caso tiene utilidad para quién desea trabajar con las posibilidades que ofrece la imagen como herramienta para la expresión personal y/o el cambio social.