NUEVOS USOS Y RIESGOS DE LA FOTOGRAFIA

Este texto lo escribo como reacción al manifiesto que hace poco menos de un mes publicó en su web mi antigua compañera de estudios, amiga y fotógrafa a la que admiro, Iraida Lombardía, en el que se declaraba en huelga durante 1000 días (!). En este punto, creo imprescindible que os leáis el texto que aparece en la portada de su web.


Expresiones como “ecología de la imagen” o “bulimia icónica” ya las hemos leído y oído a otros teóricos y artistas (he tachado "bulimia icónica" porque la propia Iraida me apuntó que ese término no se lo debe a nadie, es de su propia cosecha), son ideas que llevan ya un tiempo sobre la mesa pero que, desde mi punto de vista, hasta hace poco nadie había intentado enfrentar de esta manera. Todos estamos de acuerdo cuando decimos que se hacen muchas fotos, que consumimos demasiadas fotos, que hay una sobresaturación fotográfica en la sociedad...pero sorprendentemente pocos se han planteado como pararla. Fontcuberta, que sería uno de los grandes faros a seguir en este tipo de cuestiones, se ha enfrentado a la excesiva exposición a imágenes que sufrimos proponiendo el reciclaje. En proyectos como los “Googlegramas” o “A través del espejo” desarrolla un discurso en el que la apropiación de imágenes y su reutilización han de ser consideradas como un gesto hacía la necesidad de reducir la creación de imágenes, con la idea de que así consumiremos también menos. Paradójicamente, ambos trabajos constan de cientos, sino miles, de fotos que como espectadores tenemos que digerir. Me pregunto, y no soy el único como demuestra este interesante artículo de Edgar Gómez Cruz y Elisenda Ardévol Piera, si esa no es una idea ya superada por el cambio que ha vivido el concepto de la autoría y de la creación fotográfica. En los últimos años hemos visto una gran revolución que ha afectado a todas y cada una de las partes que conforman esa práctica fotográfica. Empezando desde la realización y sus nuevas maneras de conceptualizar; como pueden ser la fotografía escenificada, el uso del archivo o la apropiación. Pasando por la realización; en cuanto a la aparición de la tecnología digital y sus nuevos tiempos, estéticas y calidades. Y acabando en la difusión y sus ilimitados territorios;  que es justamente el paso en el que me da la sensación que falla la teoría del “reciclaje fotográfico”. Si leemos los puntos tercero y cuarto del famoso manifiesto postfotográfico dice:

(...)
3º En la responsabilidad del artista: se impone una ecología de lo visual que penalizará la saturación y alentará el reciclaje.
4º En la función de las imágenes: prevalece la circulación y gestión de la imagen sobre el contenido de la imagen.
(...)

Cuanto más leo estos dos puntos, más me da la sensación que se contradicen sin solución. ¿Cómo puede ser que se imponga la ecología de lo visual penalizando la saturación y alentando el reciclaje, cuando acto seguido estamos diciendo que prevalecerá la circulación y la gestión de la imagen sobre el contenido de la misma? ¿La ecología no pasa obligatoriamente por buscar el mejor aprovechamiento de los recursos posible? ¿En nuestro caso, no creéis que si quisiésemos aplicar esa idea, además de reciclar imágenes, también deberíamos refinar su tráfico, reducir su visibilidad, intentar concentrar en una sola imagen todos los significados? ¿Y si aplicásemos el viejo refrán de “ojos que no ven, corazón que no siente” y a pesar de que se siguiesen haciendo los trillones de imágenes que se hacen a diario, solo pudiésemos ver unas pocas decenas al día? ¿No ayudaría eso a rebajar la saturación de imágenes en la que vivimos? 


Instances of Books Being Read (from home-decor and home-
improvement webistes and catalogs), 
2007 Penelope Umbrico


Todas esas preguntas me provocan la sensación de que autores como Penelope Umbrico o Joaquim Schmid han mal interpretado de alguna manera esa última parte del proceso fotográfico contemporáneo, donde entra en juego la itinerancia de las imágenes; ya que como solución al exceso proponen apropiarse de imágenes ajenas y volver a lanzarlas reinventadas, como si ello no fuese un acto de creación que, en definitiva, sumará una imagen más a ver, analizar y digerir; una imagen más a añadir al desbocado e ininterrumpido flujo de fotografías que nos rodea. A mi me han enseñado (o quizás he interiorizado) que el único proceso de apropiación válido es aquel que es en sí mismo un acto de creación, por lo tanto, a pesar de que se reutiliza una imagen, también se crea otra, por lo que no se ayuda a reducir la contaminación fotográfica, sino todo lo contrario, ya que de una sola imagen se crean y difunden dos significados y usos diferentes. Sospecho que el error, por parte de los que practican la reutilización, radica en la idea de que son los procesos de conceptualización y creación los que otorgan la autoría que el espectador identifica sumando una muesca más en el contador de imágenes consumidas. Y por eso me pregunto si ese proceso de identificación de imágenes ha pasado a mejor vida, y si no es la imagen en sí misma con los significados que transmite cuando llega hasta nuestro ojos la que nos llevan identificarla y asumirla. Es decir, nos saturan las imágenes que han sido pensadas, hechas y difundidas hasta llegar a nosotros y en las que identificamos la autoría en esos tres pasos. No nos afecta el hecho de que esa imagen haya sido utilizadas antes o no, ya hemos aceptado la apropiación, ya no es sinónimo de mesura, sino que casi de todo lo contrario. Si realmente queremos detener y ajustar esa sobreexplotación de la práctica fotográfica, no basta con perfeccionar las dos primeras fases, la de conceptualización y la de realización, también tenemos que hacerlo con la tercera, la de la difusión.

Puede parecer que esté proponiendo una idea de la práctica fotográfica aún mas extremista que la de los practicantes de la postfotografía, donde ya no solo no hay que hacer fotos, sino que tampoco hay que difundirlas. Nada más lejos de mi intención, con este texto solo quiero plantear una reflexión en torno a dicha problematica. A pesar de que estudio las propuestas y teorías de esta tendencia y las tengo como un claro referente para mi propio trabajo, quiero dejar claro que no puedo estar más en desacuerdo cuando dicen cosas como que “todo está ya fotografiado”. Tengo clarísimo que las mejores fotos, ya sean estás apropiadas, directas, analógicas o digitales, están por venir (sino no me dedicaría a esto). Las que están hechas ya las tenemos asumidas, y a no ser que el mundo se congele repentinamente y ya nada se mueva ni avance y vivamos suspendidos en el tiempo, creo que seguirá evolucionando de manera imprevisible, ofreciéndonos ideas, personas, lugares, estéticas etc. que ahora mismo ni siquiera somos capaces de imaginar, ni mucho menos fotografiar.

En cualquier caso, creo que todo ese exceso en la circulación de imágenes proviene de la excitación provocada por las posibilidades que ofrece la nueva tecnología digital. Estamos en la fase en la que, para ciertos autores, esa nueva tecnología es el fin en sí mismo, en vez de una herramienta más, cosa que sin duda acabará siendo. Por otro lado, existen otros autores que frente a la saturación, optan por la concentración y la destilación, o incluso por la omisión. Proyectos como “Photo Oportunities” de Corinne Vionett, el mencionado manifiesto de Iraida Lombardia, el libro “Photographs no taken” de Will Steacy editado por Daylight o el ejemplo que viene a continuación ya apuntan en esa dirección. Mientras escribía este texto, Elisabeth Tonnard, artista conocida por sus libros de fotografía y parte activa del interesantísimo colectivo Artist Books Cooperative, lanzó una invitación abierta a una “Invisible Party”, en la que se presentaba y vendía la segunda edición de “Invisible Book” por el módico precio de 0 euros. Para ello solo había que mandarle un email, cosa que hice en modo invisible ya que el texto del email que le envié decía simplemente “            “. Ella amablemente me reenvío el libro invisible y la factura que acreditaba su compra por email. Que creo que de manera mucho más irónica y divertida (cosa de la que me alegro mucho porque sino esto puede llegar a un punto teórico demasiado pedante, si es que no ha llegado ya...) ahonda también en la idea de no difundir más imágenes. 

Esta es la factura que me envió Elisabeth Tonnard
junto al libro Invisible Book

¿Y porqué deberíamos reducir el consumo de imágenes? Este último año he llegado a la conclusión de que entre mis alumnos, a los que tampoco saco mucha diferencia de edad, 10-15 años máximo, y yo existe una grandísima diferencia en cuanto a como realizan, analizan y presentan su trabajo. Tengo la sensación de que a las nuevas generaciones el proceso de trabajo fotográfico, la fase evolutiva, la formula de prueba y error, la sienten extraña. Parece que han interiorizado y asumido un rápido y concatenado gesto que incluye: 

1 Sacar la foto
2 Mirarla
3 Guardarla si te gusta o borrarla en caso contrario
4 Sacar otra foto y volver a empezar cuanto antes

No se preguntan porqué esa imagen no funciona, no analizan el error y por lo tanto no sacan conclusiones del mismo; simplemente lo borran hasta que tras miles y miles de errores después consiguen de manera más o menos casual aquello que buscaban, y quizás, con suerte, adivinan como y porque lo han logrado. Creo que en ese sentido el entorno fotográfico tampoco ayuda, ya que a veces da la sensación que todo estudiante de fotografía tiene que ganar un premio o ser seleccionado para una exposición incluso antes de que acabe sus estudios. Hay que presentarse a todos los concursos, hay que aplicar a todas las becas, hay que hacer todos los talleres, hay que publicar libros...incluso parece que este carrera de locos ya se ha cobrado alguna víctima. Así es como he notado que la mayoría de mis alumnos han llegado, queriendo mostrar solo fotos buenas en clase, sin entender que si ya sacan las fotos que quieren sacar, en realidad no necesitarían venir a la escuela. He intentado (yo tengo la sensación de haberlo conseguido con algunos, aunque solo ellos sabrán si es así) cambiar ese miedo al error, rebajar ese ansia por llegar sin recorrer el camino explicándoles algo tan manido y tan simple como que se aprende más de los fracasos que de los éxitos. Es justamente a la hora de intentar entender el porqué de ese gesto instintivo de borrar la foto mala sin pararse a analizarla, cuando he encontrado la respuesta a la pregunta que planteaba al principio del párrafo: ¿por qué deberíamos reducir el consumo de imágenes? Viendo lo visto, respondería que porque hoy hacemos y vemos tantas fotos que ya casi no tenemos tiempo para analizarlas y asumirlas, porque preferimos disparar y disparar y disparar antes que pararnos a diseccionar, saborear, interiorizar y reflexionar. Porque creo que, y especialmente en el caso de las generaciones más jóvenes que se quieren dedicar a esto, corremos el riesgo de banalizar la imagen, convirtiéndola en una superficie por la que simplemente nos deslizamos, desaprovechando la oportunidad de adentrarnos en sus profundidades.


PD: Por si no habéis tenido suficiente con esto, deciros que hace poco escribí otra entrada sobre libros de fotografía (creo que mucho menos densa y más entretenida que esta) en el blog de los compañeros de BSide Books que os invito a leer aquí.

24 comentarios:

  1. Simplemente Genial...meditando sobre los archivos no-digitales...sobre mi fotómetro y los negativos...

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  2. Interesantísimo articulo, lleno de razón. Ciertamente me da pena y me entristece ver como esas victimas; AMDM, Iraida y tantos otros menos conocidos, o totalmente desconocidos como yo mismo, caemos a diario en esa desagradable sensación de hastío o no se como llamarlo. Ahora al igual que con otras "enfermedades" habría que encontrar el antidoto y poder recuperar a las "victimas" si es que se puede. Yo personalmente lo agradeceria sobremanera.

    Un saludo

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    1. Gracias Emilio, diría que hay una gran diferencia entre el "empacho" (si se me permite la expresión) que sufrió Antonio Muñoz de Mesa y la reacción meditada y conscientemente presentada de Iraida y por eso no les metería en el mismo saco. En referencia a la sensación de saturación o hastío y a como los espectadores/consumidores podemos contrarrestarla se me ocurren dos opciones. La primera es la que ha llevado a cabo Iraida, que consiste en incorporar esa sensación a tu propio trabajo haciéndolo visible y incluso reivindicándolo. La segunda es tan simple como apagar el ordenador (por poner un ejemplo gráfico), es decir, evitar conscientemente ese flujo de información e intentar concentrarse en el trabajo de uno mismo.

      Saludos,

      Jon

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  3. Buff, tengo suerte ya que soy aficionado que empezó muy tarde, por un lado, y por otro, tengo ya 54 años y el "entorno fotográfico" del que hablas no me afecta, claro. Tu artículo, como otros tuyos, me ha parecido muy interesante y maduro. Muchas gracias.

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    1. Gracias José Luis, tengo dudas en cuanto a que la edad te libre de un posible entorno fotográfico opresivo. Creo que la sensación de agobio le puede llegar a cualquiera en cualquier momento...pero en cualquier caso me alegro de que tu no la vivas.

      Saludos,


      Jon

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  4. Hola Jon!
    Lo primero gracias y enhorabuena!
    Lo segundo Emilio, yo no me considero una "victima" , en mi caso ese "hastío" me mueve a generar pero tal vez de otras maneras. Dejar mi página en blanco (solo hay una imagen que muchos no encuentran...y que os invito a buscar) ha supuesto exactamente lo mismo para mi que hacer una serie de 20 fotográfias, ha habido un trabajo previo y un proceso y "el blanco", "la pausa" y "la detención" me llenan sin ninguna duda, por lo menos de la misma forma que lo hace fotografia!
    En mi caso soy huelguista por vocación y convicción no por obligación!

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    1. Hola Iraida!

      Gracias a ti por una reacción tan arriesgada y valiente que me ha llevado a darle vueltas al asunto tanto como para escribir este post. Aprovecho para contar que esta entrada en principio iba a ser una entrevista pero que por culpa de mi incontinencia a la hora de escribir, lo que iba a ser la introducción de la entrevista se convirtió en el texto que precede a estos comentarios.

      Lo dicho, gracias a ti!

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  5. Fantástico artículo Jon!
    En primer lugar quiero felicitarte y agradecerte que escribas artículos tan sugerentes como éste, que unen diversos conceptos segun tu punto de vista pero que nos dan a los demás buenas herramientas para pensar y opinar sobre la contemporaneidad de la fotografía.

    En este caso hoy he estado dando vueltas sobre tu artículo y pienso que esta sobreexposición fotográfica que nos satura o que "congestiona" la red tiene que ver directamente con la relación que tenemos con las imágenes y con el uso que les damos.

    Entiendo que los teóricos, los artistas y a quienes mas o menos nos interesa este mundillo, queremos estar al día de lo que hay. Eso satura y agota, y mas con el acceso instantáneo a información global en tiempo real. Yo compararía la sobreexposición a las imágenes con la sobresaturación mediática de la alta cocina. Si uno quiere seguir muy de cerca ese mundillo se saturará rapidamente de grandes "chefs estrella" y de sus inventos meta-culinarios constantes. Pero comer comemos todos los días y uno puede estar mas o menos interesado en una receta de la abuela y disfrutar aprendiendo y comiendo.

    Con la imágenes me pasa un poco lo mismo; personalmente me interesa mas una salida del sol fotografiada por un amigo que está lejos y que quiere compartirlo que el inventario de Penélope Umbrico, por mas interesante y transgresora que sea la idea posfotográfica de inventariar esos soles.

    Me interesa la imagen como herramienta de comunicación y cognición. En este sentido estamos igualmente sobreexpuestos a la palabra escrita como herramienta y tengo claro que no por ello voy a dejar de pulsar ciertas letras del teclado ni inventariar todas las "emes" que encuentre en internet. Me interesa la relación que tengo con la imagen a través de gente que cuenta cosas concretas, amigos que las comparten, autores que te cuentan y te muestran fenómenos que no conocías, colectivos que difunden sus ideas, ...

    A mi también me supera y me satura tanta sobreinformación (visual, ...) y estoy convencido que en parte es porque tenemos acceso a demasiadas cosas que creemos que necesitamos saber y en esa deglución nos tragamos, multiplicadas x 10, las que no necesitamos. Estoy de acuerdo contigo que esto no significa que no hay que producir mas imágenes. También me gusta que me sigan mostrando cosas que todavía no han pasado o que no se han pensado, con imágenes nuevas o viejas, da igual, pero que tengan sentido para nosotros y que tengamos ganas, tiempo y calma para "escucharlas", y asimilarlas.

    Como no podemos limitar la producción global de imágenes, a lo mejor una solución radica, en cada uno, en intentar autolimitar, seleccionar y reconocer en cada momento cuales no queremos o no podemos ver ni pensar, ya sean imagenes mediáticas, en red o las que están dentro de la circulación del mercado de la fotografía.

    un abrazo!

    Ignasi López

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    1. Muchas gracias por tu comentario Ignasi, tocas muchas teclas, voy a intentar contestarlas todas...

      Por un lado creo que la saturación puede y suele aparecer tras los primeros años de contacto con la fotografía, ya que una vez superada la sorpresa y el interés inicial que supone descubrir que existen cosas como la historia de la fotografía con miles y miles de fotógrafos que no conoces, revistas especializadas, materiales y procesos que no conocías, nuevas corrientes fotográficas etc. Después de esa sobreexcitación, toca empezar a tomar decisiones y elegir un camino, toca tener una vocación real y vivir experiencias menos gratas que las que tenemos al empezar y eso suele dejar atrás a mucha gente.

      En cuanto a lo que comentas de Penelope Umbrico y su trabajo, a mi me interesa tanto la puesta de sol del amigo lejano, como la catalogación de esa y otras imágenes. Me interesa tanto la capacidad de la fotografía de representar situaciones o momentos, como la capacidad de presentar meras imágenes y los diferentes usos que se puedan dar. Supongo que me interesa tanto la fotografía en su sentido más clásico, como lo que se denomina "metafotografía", el discurso y el cuestionamiento de la propia disciplina.

      Y después de meditarlo estos días, creo que una buena manera de limitar nuestra exposición a tantas imágenes podría ser la de emplear más tiempo observando cada una de ellas. Un buen ejercicio podría ser que en vez de ver decenas de periódicos, webs, blogs y revistas al día, nos limitásemos a observar y analizar concienzudamente no más de dos. Que nos parásemos a observar y analizar cualquier imagen (ya sea esta atractiva o no) un mínimo de 5 minutos. Así seguramente reduciríamos el nivel de saturación...aunque siendo realista, todos los que nos dedicamos a algo relacionado con la imagen, también perderíamos nuestro trabajo durante el proceso...


      Abrazo!


      Jon

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  6. There’s a lot of talk how making photographs has become so much harder given the state of things, given there are cameras everywhere. But then, if you are complaining about that - doesn’t that show the limitations of your own creativity? What can you photograph when every picture has already been taken? Well - isn’t it liberating to know that every photograph has been taken already, so now you can really take your photographs?

    http://jmcolberg.com/weblog/extended/archives/photography_after_photography/

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    1. I absolutely agree with Mr Colberg when he says that if every photograph has been taken, so now is the time to take OUR OWN photographs. It is a great post, worth it to read no doubt.

      Thank you for posting it Ramonimous!

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    2. me da flojera su plática insulsa...y su lameculorismo entre ustedes chicos...

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  7. sigan lamiendo, que todavía queda mucho culo que lamer son ustedes muy jóvenes!!!

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  8. Para seguir con el hilo de discusión cuelgo este link aquí: http://www.fototazo.com/2012/06/what-is-progress-in-photography-today.html , optimismo!

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    1. Gracias Ignasi! Interesantísimo debate el que a abierto Colberg y las reacciones que está provocando.

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    2. Hola Jon!

      No se si voy a responder ninguna de vuestras dudas, pero esto es lo que tu entrada ha generado.

      Hace muy pocos años solo cuatro ilustrados tenían tinta y plumilla, y los conocimientos necesarios para utilizarla. La escritura como herramienta de comunicación estaba al alcance de muy pocos; profesionales de técnica exquisita y de textos cultos, reflexionados.

      Hoy en día, después de un largo aprendizaje colectivo que desgraciadamente no ha terminado, la escritura se ha democratizado. Utilizamos esta herramienta en las comunicaciones más cultas y también en las mas banales. Se escriben textos sublimes pero también se cometen faltas.

      Con la fotografía creo que ha sucediendo lo mismo, aunque la democratización se ha producido de la noche a la mañana.

      Hoy en día todo el mundo tiene una cámara. El señor Homo Sapiens dispone de una nueva herramienta y puede hablar conjugando imágenes en lugar de palabras. Para los cuatro ilustrados que ya disponían de esta herramienta, que cuidaban el mensaje, el lenguaje y la gramática, la manera en que la utilizan los bien llegados puede parecerles vacía y de técnica aberrante. No todo el mundo escribe ensayos, ok, pero empiezan a utilizarla para comunicarse. ¿Qué hay de malo?.

      Si comparamos la edad media con el mundo actual bien podríamos decir que nos encontramos saturados de textos, letras y palabras. ¿Creéis que lo estamos?.

      La imagen ha pasado a formar parte de nuestro día a día, si, nos ha inundado, pero solo si no aprendemos a consumirla terminaremos ahogados.

      Y este creo que seria otro debate, ya que el consumo no esta implícito en la ciéncia fotográfica. Internet, como herramienta, lo esta cambiando todo, hasta la forma en la que pensamos.

      http://www.nytimes.com/2010/06/06/books/review/Lehrer-t.html

      Gracias por hacerme pensar!

      en Roc.

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    3. Roc! Muchas gracias por tu comentario y reflexión, me parece una comparación muy acertada, aunque habria una diferencia, la altisima velocidad a la que el uso y consumo de la imagen se ha multiplicado. Creo que eso unido a una nueva vía de transmisión da las imagenes (internet), ha hecho que algunos confundan lo que es una herramienta, con un género fotográfico, y otros aprovechen esa confusión para tachar todo lo nuevo como algo fuera de lo que creen que entra dentro de la definición de la fotografía. Yo también creo que solo podremos seguir utilizando y consumiendo la fotografía sin sentirnos superados si somos capaces de asimilarla en el nuevo contexto que ha creado la revolución tecnológica y la inevitable necesidad que tiene todo medio de expresión de avanzar y renovarse al compás de su tiempo. Aquellos que asimilen, utilicen y aprovechen ese cambió serán los que mejor posicionados estarán para seguir evolucionando el medio.

      Muchas gracias por participar!

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  9. La inmediatez de la imagen moderna está creando seres extraños. El viejo discurso de la guera analógico-digital ha perdido todo su sentido. Las fotografías siguen apareciendo, y las consumimos apasionadamente y casi sin pensar; de esta misma manera están siendo producidas en muchos casos, para bien o para mal. ESTA es para mí la clave de esa evolución, a parte de la evidente inundación de imágenes y, sobre todo, de fotógrafos (todos lo somos ahora).

    El proceso de trabajo de tus alumnos, del que hablas en el texto, está muy relacionado con la naturaleza de esta nueva fotografía, y no deja de ser una de las semillas de todo este asunto. Algo en lo que me gusta pensar es que en estas nuevas dinámicas creativas ha desaparecido el concepto de "castigo". De repente, no pasa nada si salimos a la calle y hacemos 500 fotos que no sirven para nada. No hay consecuencias. Perdemos solo algo de tiempo. Hasta poco , eso habría sido una locura y un despilfarro, y la razón de que antes de cada disparo, quien más y quiem menos -y en esto incluyo a los propios turistas, exentos de cualquier pretensión artística- se detuviera un instante a pensar qué quería fotografiar y de qué manera.

    Gracias por este análisis.

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    1. Muchas gracias por tu comentario, muy interesante punto de vista. Estoy de acuerdo con que en cierto sentido la tecnología digital a supuesto una liberación a la hora de disparar, ya que no estamos pensando en cuantos carretes y revelados estamos despilfarrando. Pero no estoy de acuerdo con que eso no acarrea consecuencias, diría que el "castigo" sigue existiendo, pero se ha desplazado al proceso de edición. Antes se pensaba y después se disparaba, quizás ahora se dispara y se piensa después. El "problema" (a veces me entran dudas sobre si ese problema se convertirá en ventaja en un futuro no muy lejano) es que la gente que ha nacido ya con la tecnología digital no está acostumbrada a pararse a pensar ante la imagen, ni siquiera después de haberla realizado. No se detienen a analizar porque en la edición han elegido esa o aquella otra, la eligen y punto. Y ahí si que creo que esta práctica está bien para los meros consumidores de fotografía, pero no tanto para los estudiantes y aquellos que se dedican profesionalmente al medio.

      Gracias otra vez!

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  10. Muy bueno tu artículo, los comentarios, el video con Soth (genial por ambas partes) y todo lo demás. Gracias!

    La fotografía es una carrera de fondo y hay que descansar de vez en cuando. El estilo se va haciendo solo, no hay que forzar. Algunos se quedan por el camino, no pasa nada, todo es normal.

    Hoy, leyendo esto que has escrito con inteligencia, buen gusto y sinceridad, me he quedado sin internet, ha habido una caida general en mi zona.. Durante un rato muy largo, me he puesto a pensar en un mundo sin internet, sin correo electrónico, y he sentido algo cercano al pánico. ¿Qué haríamos? Después he caido en la cuenta que he vivido la mayor parte de la vida sin tecnología! En mi juventud no había teléfonos móviles y los amigos y familiares nos escribíamos cartas, o telegramas! Nos tomabamos muchas cañas en los bares y nos veíamos en las exposiciones y salíamos a cenar todos juntos. Y no pasaba nada, la vida era exactamente igual.

    La tecnología es una maravilla de los tiempos modernos, pero ha acelerado tanto el ritmo de los acontecimientos que corremos el riesgo de perdernos, de no poder reflexionar, como bien dices.

    A los que pierden la ilusión, les recomendaría olvidarse de internet por una temporada. Leer buena literatura, pasear, soñar y volver a escribir cartas a los amigos. Después de todo Correos sigue funcionando como un reloj y es una pena que solo recibamos publicidad y multas de tráfico certificadas.

    Te pondré en mis enlaces para leerte con frecuencia y te deseo una larga vida en el mundo de la fotografía.

    Carlos.

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    1. Muchas gracias a ti Carlos,

      Tomarse un descanso de internet, ordenadores y móviles es una buena idea. Es algo que creo a la mayoría nos costaría, aunque nos vendría muy bien para ver las cosas desde otra perspectiva. De todas formas, como bien dices, tampoco hay que renegar de los maravillosos avances de la tecnología, son los que (entre otras muchísimas y más útiles cosas) nos permiten hablar sobre estos temas a muchos kilometros de distancia.

      Un abrazo,


      Jon

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  11. Bueno, en mi opinión todo el problema reside en el carácter exhibicionista que tenemos 99,9 por ciento de los fotógrafos... más aún cuando fraudulentamente, pretendemos vivir de ello. Por otra parte, también aquí a estallado la "burbuja fotográfica" y los "profesionales" se están comiendo sus imágenes, como los constructores se comen sus ladrillos. Esto de internet y el mundo globalizado, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, sobre todo en este mundillo (el de la fotografía) en él hay muchas "sectas", y todos queremos seguir las mismas estéticas, temas o conceptos, para no estar fuera del grupo... pues esto no lo he roto yo, que lo arregle el que lo ha roto, aquí todavía hay gente que estamos en esto por propia pasión, sin ningún tipo de interés, de vez en cuando dejamos entreabierta nuestra gabardina, pero es algo innato, pecados veniales, no me digáis ahora que por culpa de los "especuladores del gremio" voy a dejar de hacer lo que me gusta, es fácil, quien no quiera ver... que cierre los ojos. Es una opción libre y respetable la de Iraida, pero pretender que todos hagamos lo mismo me parece adoctrinamiento.

    Un Saludo

    P.D.: Seguramente todo este planteamiento sea erroneo porque nunca he entendido lo conceptual.

    P.D.: Parece un blog interesante, volveré por aquí con tu permiso.

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    1. Hola Nano, muchas gracias por tu comentario, no hace falta que me pidas permiso, eres bienvenido siempre que te apetezca pasar por aquí, más aún si participas con tus comentarios.

      Yendo al grano, no se si estoy de acuerdo contigo cuando dices que ha estallado la burbuja fotográfica. Creo que los ejemplos que cito en este post pueden indicar que el pichazo de esa hipotetica burbuja fotográfica (provocada por la aparición de la fotografía digital) está cerca, pero en cualquier caso son solo ejemplos de autores de la fotografía más contemporánea y arriesgada. Estos autores a veces aciertan al apuntar hacía nuevas direcciones o prácticas que más adelante desarrollará la mayoría, pero tampoco creo que lo que ellos digan vaya a misa.

      En cuanto a la segunda parte de tu comentario, lo último que quiero (y creo que Iraida tampoco plantea eso) es adoctrinar a nadie sobre lo que tiene que hacer. La verdad es que me preocupa que el texto se pueda entender así... No soy amigo ni de manifiestos ni de posturas ortodoxas, y mucho menos en el mundo de la fotografía. Lo que si planteo es que reflexionemos sobre cuanto fotografía consumimos y como lo hacemos, que seamos conscientes de como ese consumo a cambiado en lo últimos años y nos autoregulemos para poder sacarle el mejor provecho posible.

      Estoy de acuerdo con lo de las "sectas" que dices, esos grúpusculos tan cerrados y fundamentalistas creo que son una de las peores características de la fotografía...si todos fuesemos a una, en vez de menospreciarnos y aislarnos al medio le irían mucho mejor las cosas.

      Y para acabar una pregunta, quienes son para ti los "especuladores del gremio"? No se si he identificado bien al grupo de fotógrafos al que te refieres.

      Muchas gracias otra vez por participar!

      Jon

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