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FOTOGRAFÍA E IDENTIDAD


Los que ya me habéis leído anteriormente sabéis que me parece que vivimos un momento de cambio importantísimo e interesantísimo en el mundo de la fotografía y que es uno de los temas entorno al que más me interesa reflexionar. La imparable (r)evolución tecnológica está trayendo consigo una nueva manera de relacionarnos con la imagen desde el punto de vista del fotógrafo, del fotografiado y del espectador. La implantación de cámaras en dispositivos móviles, la inabarcable proliferación de estas terminales y la imparable capacidad de esas imágenes de itinerar a través de la red en milésimas de segundo son los avances en los que, casi todos los que nos paramos a pensar y escribir sobre estas cosas, coincidimos en destacar como los cambios más importantes. Voces autorizadas como la de Fontcuberta, proponen sus hipótesis sobre como será nuestra relación identitaria con el medio fotográfico en el futuro, donde habla de fotocyborgs con discos duros o cámaras implantadas quirúrgicamente. Pero todavía no he encontrado ningún análisis o cuestionamiento que hable de cómo esos cambios están afectando ya, hoy, ahora mismo, a nuestra relación con la fotografía. Después de darle muchas vueltas, empiezo a tener algunas ideas que espero poder desarrollar a través de este texto.

Publicidad de la cámara Brownie de Kodak

Para empezar creo que tenemos que tener claro que la fotografía de la que voy a hablar en estas líneas, la de hoy en día, la denominada democrática y que es accesible a todo el mundo empieza con el famoso slogan “You press the button we do the rest” de Kodak y su cámara Brownie. Es entonces cuando se simplifica todo el proceso técnico al mero gesto de apretar el botón y se pone la primera piedra de la cultura visual en la que vivimos sumergidos hoy en día. Es sin lugar a dudas el pistoletazo de salida de la fotografía amateur, que desde entonces no ha hecho más que proliferar, especialmente en los últimos diez años. ¿Y porqué ha crecido más en los últimos diez años si ya desde principios de siglo “solo” teníamos que apretar el botón? Porque somos tan vagos que el hecho de tener que ir a la tienda a comprar el carrete, acordarte de llevar la cámara contigo para poder sacar las fotos, volver a llevar el carrete a la tienda para que lo revelasen y unos días más tarde pasar a recoger las fotos impresas, era una labor demasiado ardua para la mayoría. ¿O es que no os suena la figura de “el que saca las fotos”? En todos los grupos de amigos o familias existía la persona que sacaba las fotos, aquel que normalmente por motu propio se encargaba de comprar película, llevar la cámara, sacar las fotos, revelarlas, imprimirlas y distribuirlas. Era una figura a la que unánimemente se le otorgaba la función del fotógrafo y en algunos casos se le reconocía sus méritos, o en otros se hacía mofa de su impericia, aunque generalmente nadie se quejaba demasiado en serio, ya que confirmarle en ese puesto significaba que uno mismo se liberaba de tener que realizar esas “pesadas“ tareas. No me quiero poner melancólico, pero si que quiero desde aquí reivindicar a esos fotógrafos anónimos que con la aparición de los móviles con cámaras han visto muy reducido, o incluso totalmente aniquilado, ese trabajo de memoria y documentación de los hitos de la amistad o la familia que durante tanto tiempo habían llevado a cabo de manera tan natural y silenciosa. Es innegable que esa figura está en peligro de extinción, sino totalmente extinta. Todo esos eventos cotidianos ya no requieren de “el que saca las fotos”, porque debido a los avances técnicos que antes detallaba, sacar fotos ya no requiere del sacrificio en esos gestos y ese tiempo extra que solo aquel que sentía algún tipo de motivación extra por la fotografía realizaba. Y es por eso que hoy todos (vagos incluidos) fotografiamos. ¿Pero que implicaciones tiene para la relación entre la fotografía, la identidad y la sociedad el hecho de que todos saquemos fotos? 

Ya hemos dicho que la técnica se simplificó al máximo hace más de cien años con la Brownie, otro paso importante es el uso masivo de la imagen en la cultura popular que se empieza a desarrollar a partir de los años 50 y 60 con la irrupción de la televisión y la publicidad. No tuvieron que pasar muchos años para que la gente de a pie empezara a juzgar la vida que le ofertaban y comenzase a revelarse contra aquello que le decían que debía comprar y consumir. Diría que fue el tiempo que aquellos que nacieron en los años del desembarco de la invasión visual, necesitaron para madurar y poder cuestionarse aquello con lo que habían vivido desde el primer día. Fueron ellos los que se revelaron contra unos cánones y modelos de vida que incluían también una estética y un tipo de imagen; aparecieron lo punkis, los hippies y otros movimientos contestatarios que renegaban de lo anterior. Con el tiempo, esos movimientos también fueron poco a poco aceptados y engullidos por la rueda reutilizándolos demasiado a menudo con fines completamente opuestos a los que originalmente se crearon, planteando tendencias superficiales y ligadas al consumo. Entonces todos entendimos que las imágenes se pueden utilizar fuera de contexto para expresar incluso lo contrario de aquello para lo que fueron realizadas. La generación de los nacidos a partir de finales de los 70 y 80 aparecimos completamente rodeados de imágenes de las que aprendimos que hay que dudar. Hemos visto tendencias de moda y consumo como la heroin-chic, la hippie-chic, o cualquier otra “estética-chic” que podamos imaginar. Nos hemos hartado de ver el retrato del Ché como reclamo de consumo. Nos hemos apropiado de estéticas y técnicas de ornamentación corporal que en su mayoría provienen de rituales sagrados como los tatuajes, piercings, dilataciones, rastas, crestas etc. En definitiva, y como buen reflejo del postmodernismo, sabemos que la imagen puede ser reutilizada y que dependiendo del uso y contexto en el que se utilice, puede tener muchísimos significados. Es por eso que aunque no siempre acertemos al utilizarla, no hemos tenemos ningún problema a la hora apropiárnosla y tergiversarla a nuestro antojo. 

Y en ese momento histórico en el que somos conscientes de los puntos fuertes y debilidades de la imagen, cuando sabemos de las múltiples lecturas que tiene una fotografía, cuando no necesitamos que nadie nos explique como crearla, cuando podemos controlar cuando y donde mostrarla, es justo entonces cuando nos ofrecen una cámara que no ocupa espacio, es gratuita y permite compartir instantáneamente las imágenes que realizamos con aquellos que nosotros elijamos. Llega a nuestras manos la herramienta que nos permite controlar en primera persona la imagen que queremos proyectar de nosotros mismos hacía los demás. Prolifera la escenificación en primera persona donde nos convertimos en nuestro propio publicista mientras lo espontáneo, el error y la autocrítica desaparece. Cada uno estudia sus imágenes y controla cual es el perfil que quiere proyectar. Escoge una estética, crea un personaje en base a un criterio que tiene adquirido en cuanto a qué tipo de imagen quiere transmitir. La industria pierde la hegemonía en la creación de imágenes escenificadas y es la propia sociedad, la persona de a pie, la que las genera de manera masiva. Ya no nos estudiamos frente al espejo, solo  nos analizamos eligiendo y/o eliminando nuestros autorretratos. Ya no nos paramos a pensar quienes somos, sino que directamente creamos un personaje que nos muestra tal y como queremos ser. La representación sobrepasa a lo representado. No es la identidad la que genera una imagen, sino que, tal y como en los últimos años multitud de fotógrafos como Cindy Sherman, Samuel Fosso, Tomoko Sawada o Nikki S. Lee y otros muchos han demostrado, ahora es la imagen la que crea la identidad. 

ID 400 de Tomoko Sawada

GARY SETTLES

(bajar para versión en español)

The feeling that those things that concern or interest me, can be also interesting or concerning for others is the greatest satisfaction that I get from this blog. Feeding this blog is an ongoing encouragement for me to keep-on investigating, choosing and thinking; exercises that I used to do before, but that I didn't usually share, so I rarely did them with the rigor and continuity that I do it now. I'm very grateful to that change because things as the one that comes next started to happen to me.

I found Pennsylvania State University Professor Gary Settles' photographic work by chance while I was looking for air related photographers to include in the last entry about fire, earth, wind and water. This 13 Schlieren photographs – a technique which visually seems familiar to me but I didn't know before – that can be found at the Science Photo Library immediately attracted my attention. I decided that the photos not only deserved to be included at that entry, but also were interesting enough to set them apart. 










The scientific point of view connects him directly to Harold Edgerton’s work, but in Settles’ case it was the staging and the everyday actions what fascinated me the most. I might venture to say that I saw connections to those who set the foundations of postmodern photography. I saw the study of typology and document that the Becher’s and their students started in the way that Settles reproduces everyday activities, I also saw the documentation of random strange and/or common actions, which can be linked to Sophie Calle. Finally, I saw the staging that connects directly to Jeff Wall and even to Cindy Sherman, adding in Settles' case that he stages and analyzes the male gender instead of the female, placing the action in a '90s TV shows in opposition to Sherman's '50s and '60s movies.

As with any good photographic work, Professor Settles' work made me have a lot of questions, so I decided to interview him via email, an offer that he kindly accepted.


Question Could you describe what Schilieren photography is and how it works?
Gary Settles Schlieren imaging and the shadowgraph technique are optical instruments which allow us to see phenomeno in the transparent air and water (even glass) that would normally be invisible to the unaided eye.  Technically, these instruments transform a phase distribution (that we can’t see) into an amplitude distribution or image, that we can see.

Q. When and why did you start working with this photographic technique?
G. S. I was a teenager building a science-fair project that needed to have schlieren optics as part of it.

Q. What did you discover through Schilieren photography?
G. S. That would require a very long list.  My students and I have discovered a great many things over the years using these techniques.  Most of what we discovered is written up in our publications, which can be found here. One of the most recent: snipers claim to be able to see a faint “trace” left behind by a bullet in flight.  Using the schlieren technique we discovered that this is actually the turbulent wake of the bullet.

Q. Do you know about other scientific/photographers as Harold Edgerton? Are you familiar with his photographic work?
G. S. I knew Doc Edgerton, who died in 1990.  He was one hell of a good guy.  There are others still living who are in the same mold, such as Andy Davidhazy of RIT (Rochester Institute of Technology).

Q. Do you follow the photographic art scene? If yes, which photographer or movement do you like and why?
G. S. I need to learn more about the photographic art scene.  I look at a lot of photos, and a subset of those I look at gives me ideas.

Q. I am particularly fascinated by the series of 13 images that can be seen at the Science Photo Library website. Did you think about the aesthetics when preparing the scenes or it was just about scientific investigations? 
G. S. I always think about aesthetics when I capture an image.  Sometimes my students don’t do so, and they are satisfied with any old crappy image.  I have to train them out of that habit.

Q.
Do those scenes form part of a particular body of work or they were done separately?
G. S. The images on SPL are a cross-section of a life’s work, taking schlieren photos.  They are, in fact, the ones that sell most often. If you search SPL for "schlieren" you will see all images, mine and those of others.  But if you search for "gary+settles" it only shows a subset of my images, namely those taken with our full-scale Schlieren facility.

Q. Is there any reason why the main character in this particular subset of photos is always the same? Who is he?
G. S. My images don’t have a main character.  When a person appears, it’s usually me or one of my students. The man who appears in these particular images is my technician, J.D. Miller.

Q. Which was the parameter that you followed to decide which everyday situation was worth it to be photographed?
G. S. In most of these images I’m looking for invisible everyday phenomena like the human thermal plume, coughing, a candle plume, etc.  In scientific photography, people like to see unusual views of ordinary people and objects.

Q. Are you familiar with photographers as Jeff Wall, Sophie Calle or Cindy Sherman? If you are, do you see any similarities between their work and yours?  
G. S. I don’t feel a general affinity with any of the 3 photographers you mention, though in each case an occasional image of theirs speaks to me.  I feel a much stronger affinity to Andy Goldsworthy, Andy Davidhazy, Peter Steehouwer, Clark Little, Kenneth Libbrecht, and Michael Davison.

Q. Would you feel comfortable with hanging those photos on the walls of an art museum or gallery? If not, why? If yes, do you think that there could be a conflict between the scientific and the artistic uses of the images?  
G. S. Yes, most of my schlieren images could pass for abstract art or scientific art.  That is intentional.  No, there is no conflict.

Q.
Have you ever received any offer to publish or show your photos as art pieces?
G. S. On several occasions my photos have been published, e.g. in magazines, more for their artistic than for their technical content.  I have never had an art show, though.

Q. Feel free to add any other message or thought.
G. S. My hobby is oil painting.  You can see a gallery of my paintings here.  And also a gallery of my additional technical photos here.

Gary Settles: Finally I have a question for you: When I retire from the university, one option is for me to devote my time to art and photography.  How do you suggest that I proceed? 
Answer: I have to say that I wish I knew the right answer for that because I would apply it for myself too. I only can recommend you what I think that could work… First thing, the obvious one, keep on making photos or at least do one thing that could help you photographic career every single day. Then, in your case, I would suggest to start editing your photo archive, meaning that I think that you should select, discard and order your photos setting up a consistent body of work. Writing a statement or at least thinking on some bottom line ideas could really help for that, even if once you have it you don’t want to make it public. Then you should show your work, create a website. Do a research of festivals, portfolio reviews, magazines, open calls, websites and blogs that you like and where you think that your work could fit. Then apply and send your photos to all those places that you selected and show it to your closer contacts too. Finally, be persistent and always enjoy making photos.





english
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español


GARY SETTLES 


La mayor satisfacción que me ha dado este blog es el hecho de que parece que aquello que me interesa o me preocupa también puede interesar o preocupar a los demás. Mantener el blog es un estímulo constante para investigar, elegir y razonar; ejercicios que realizaba anteriormente pero que no hacía públicos, por lo que casi nunca los llevaba cabo con tanto rigor y continuidad como ahora. Tengo que decir que estoy muy agradecido a ese cambio ya que ha permitido que me sucedan cosas como la que viene a continuación.


Mientras buscaba fotógrafos para el post anterior sobre el fuego, la tierra, el aire y el mar por pura casualidad acabé topándome con el trabajo del profesor de la Pennsilvania State University Gary Settles, que se puede encontrar en la web de la Science Photo Library. Sus fotografías Schlieren (una técnica que aunque visualmente me es familiar, desconocía por completo) con las que desarrolla investigaciones científicas rápidamente llamaron mi atención. En ese momento decidí que no solo merecían ser parte de ese post, sino que ese trabajo me parecía lo suficientemente interesante como para dedicarle toda una entrada. 












El claro punto de vista científico hace inevitable que las fotos me recuerden al trabajo de Harold Edgerton, pero en el caso de Settles creo que la puesta en escena y las acciones que se llevan a cabo en ellas fueron las características que me atraparon. Me atrevo a decir que veo vínculos con los trabajos de aquellos que pusieron los cimientos del postmodernismo en la fotografía. Obviamente está el estudio científico de la tipología y catalogación establecida por los Becher y sus discípulos en la forma en la que Settles reproduce situaciones cotidianas. También veo la documentación de esas acciones cotidianas y/o extrañas que se acerca al trabajo de Sophie Calle, por no hablar de la fotografía escenificada de la que Jeff Wall podría ser un referente o incluso Cindy Sherman, añadiéndole en este caso la diferencia de que el género escenificado y criticado en este caso sería el masculino y en vez de situarse en situaciones parecidas a películas del los 50s o 60s, Settles parece acercarlo a escenas propias de series de televisión de los 90s.

Como todo buen trabajo de fotografía, el del profesor Settles me generó muchas preguntas, así que me decidí a realizarle una entrevista vía email, en la que él muy gentilmente acepto participar:


Pregunta Puede describir qué es y como funciona la fotografía Schilieren?
Gary Settles La creación de imágenes Schilieren y la técnica de la sombrografía son instrumentos ópticos que nos permiten ver fenómenos que ocurren en el aire y agua transparente (incluso cristal) que en condiciones normales serian invisibles para el ojo humano. Tecnicamente, estos instrumento transforman un distribución por fases (que no podemos ver) en una distribución ampliada o imagen, que si podemos ver.


P. Cuando y porque empezó a trabajar con esta técnica fotográfica?
G. S. Durante la adolescencia, cuando estaba contruyendo un proyecto de ciencias para la escuela que necesitaba de opticas schlieren.

P. Qué ha descubierto a través de la fotografía Schlieren?
G. S. Responder a eso requeriría una larga lista. Mis estudiantes y yo hemos descubierto muchas cosas importantes a lo largo de los años utilizando esta técnica. La mayoría de estos descubrimientos han sido divulgados en nuestras publicaciones que se pueden encontrar aquí. Una de las más recientes: los francotiradores aseguraban que una bala deja un tenue rastro detrás durante su desplazamiento. A través de la técnica Schlieren descubrimos que ese rastro esta causado por la estela de turbulencias que crea la propia bala.


P. Conoce a otros científicos/fotógrafos como Harold Edgerton? Conoce su trabajo fotográfico?
G. S. Conocí al doctor Edgerton que murió en 1990. Era un gran tipo. Aún quedan otros vivos que siguen el mismo patrón como por ejemplo Andy Davidhazy del RIT (Rochester Institute of Technology).


P. Está al corriente de la escena fotográfica artística?
G. S. Necesito aprender más sobre la escena de fotografía artística actual. Miro muchas fotografías y de ahí es de donde saco las ideas.

P. Estoy especialmente interesado por la serie de 13 imágenes que se pueden ver en la web de la Science Photo Library. Pensaba en aspectos estéticos cuando preparaba las escenas o solo tenia fines científicos? 
G. S. Siempre pienso en la estética cuando capturo imágenes. A veces mis estudiantes no lo hacen y están satisfechos con cualquier vieja imagen vulgar. Tengo que entrenarles para que tomen ese hábito.

P. Esas imágenes en particular, forman parte de un proyecto en concreto o fueron realizadas independientemente?
G. S. Las imágenes que aparecen en la SPL son parte del trabajo de toda una vida realizando fotografía Schlieren. Son, de echo, las que más se venden. Si buscas “schlieren” encontrarás todas las fotografías, tanto mías como de otros autores. Si buscas "gary+settles" aparecerán una selección de mis imágenes, justamente aquellas realizadas con nuestras instalaciones Schlieren de tamaño natural.

P. Porque el personaje principal en este grupo de imágenes es siempre el mismo? Quién es él?
G. S. Mis imágenes no tienen un personaje principal. Cuando aparece alguien, normalmente soy yo o mis estudiantes. El hombre que aparece en este grupo de imágenes es mi técnico, J.D. Miller.

P. Cual fue el parámetro que siguió para decidir que situación merecía ser fotografiada?
G. S. En la mayoría de esas imágenes estoy buscando fenómenos invisibles de la vida cotidiana, como la columna termal humana, la tos, la columna de una vela etc. En la fotografía científica a la gente le gusta ver puntos de vista diferentes sobre objetos y gente corriente.

P. Conoce a fotógrafos como Jeff Wall, Sophie Calle o Cindy Sherman? Si es así, ve alguna similitud entre sus trabajos y el suyo?
G. S. No tengo una afinidad con ninguno de los tres fotógrafos que ha mencionado, aunque en cada caso alguna de sus imágenes en particular puede decirme algo. Siento una afinidad mucho mas fuerte a Andy Goldsworthy, Andy Davidhazy, Peter Steehouwer, Clark Little, Kenneth Libretcht y Michael Davison.

P. Se sentiría cómodo colgando sus fotos en las paredes de un museo de arte o galería? Si la respuesta es no, porque? Si la respuesta es si, cree que podría surgir un conflicto entre los usos artísticos y científicos de las imágenes? 
G. S. Si, la mayoría de mis imágenes podrían pasar por arte abstracto o científico. Es intencionado. Y no, no hay conflicto.

P. Alguna vez ha recibido alguna oferta para publicar o mostrar su trabajo como piezas de arte?
G. S. Mis fotos has sido publicadas en varias ocasiones en revistas más por su aspecto artístico que por su contenido técnico. Pero nunca he tenido una exposición.

P. Puedes añadir cualquier idea o mensaje.
G. S. Mi hobby es la pintura al óleo, podeis ver una galería con mis cuadros aquí. Tambíen podeis ver una galería con más fotografías técnicas aquí.

Gary Settles: Para acabar yo tengo una pregunta para ti. Cuando me jubile de la universidad una opción es dedicar mi tiempo al arte y la fotografía. Como sugieres que debería proceder? 
Respuesta: Tengo que decir que ya me gustaría saber la respuesta para esa pregunta porque así podría utilizarla yo tambien. Solo puedo recomendarte lo que creo que podría funcionar... Lo primero, lo más obvio, sigue sacando fotos o al menos haz una cosa que podría ayudar a tu carrera todos y cada uno de los días. Después, en tu caso, te sugiero que edites tu archivo fotográfico, es decir, que elijas, descartes y ordenes tus fotografías para así poder crear y establecer el conjunto de tu obra. Escribir un texto conceptualizando tu trabajo o al menos pensando en cuales son las ideas básicas que lo unen podría ayudar en esto, incluso si una vez lo tengas escrito no lo quieras hacer público. A continuación, deberías mostrar tu trabajo, hazte una página web. Busca festivales, revisiones de portfolios, concursos, revistas, webs y blogs que te gusten y donde creas que tu trabajo pueda encajar. Participa y envia tu trabajo a todos esos sitios y muéstraselo también a tus contactos más cercanos. Y para acabar ser perseverante y disfrutar siempre sacando fotos. 


CINEMA AND PHOTOGRAPHY - CINE Y FOTOGRAFÍA

THANK YOU - MUCHAS GRACIAS

First of all, I want to thank all the people that shared enbruto, either via twitter or facebook and apologize for my English mistakes. The blog received over 1000 visits from all over the world in its first three public days. Thank you all! 

Antes de empezar con este nuevo post quiero dar las gracias a toda la gente que twitteó y compartió enbruto en su primer post público. El blog recibió más de 1000 visitas  de todo el mundo en sólo tres días, muchas gracias a todos!


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CINEMA AND PHOTOGRAPHY 
(bajar para versión en español) 

I wrote the sketch of the following text while I was working on a conference about photography and cinema that happened a month ago in Arteleku (Donostia - San Sebastián), within the Week of Strange Cinema organized by Mapa collective:


I’m sure that everybody will agree if I say that cinema is an expectable evolution from photography.   Nicephore Niepce invented a completely new technique in 1926, which was able to represent frozen instants from reality with an amazing mechanical ability really close to what we can see. Later on, some investigators wanted to go further, trying to represent not just a short lapse of time, but the movement and the passing of time as our eyes do. After many different and interesting attempts, they reached their goal sequencing those frozen images and projecting them on the right speed: cinema was invented around 50 years later.

Even if it is just for the technical point of view, the relationship between photography and cinema is necessary. That’s why the lack of serious investigations or essays about it seems strange to me. Focusing on their different uses and meanings, one of the first facts we have to clarify is that comparing cinema and photography to painting or sculpture, the first ones exist due to a few optical, chemical, electronic and mechanical phenomenon and not directly by the human hand. Photography represents whatever it is in front of us through some of those phenomenon and we only have to choose the most interesting part. On the other hand, the painter or the sculptor doesn’t have to start from his surrounding reality and on top of that, he is forced to create using much more physical and subjective ways, each time he applies a brush stroke or hits the stone with a hammer and chisel. Even though everybody does agree if I say that in both, cinema and photography, there is always subjectivity during the capture; nowadays, they are still considered the most truthful disciplines, keeping the quality of document. That’s why we can talk about documentary films or photography, while this attribute might sound strange if we apply it to painting or sculpture.


 
La Jetée by Chris Marker, 1962-63
A movie made by still images

Sleep by Andy Warhol, 1963 
A photo made by moving images


It is weird that even though cinema and photography have a common starting point, the documentary quality has gone through different paths. The moving image, including TV, has been much more successful in its history representing fiction instead of truth. Society links cinema to staging and entertainment rather than to the archive or the evidence. Meanwhile, photography today still keeps significant document uses such as the ID photo, scientific analysis or even space exploration record. It is difficult and interesting to me to try to explain why we associated the truth to the still image while the fiction to the moving one. Sometimes I feel like the sequenced multiplication that creates the optical illusion of the moving image, doesn’t let us stop and reflect on what we are really seeing. And maybe that’s why the message and the explanation have to be directed and twisted for a better digestion.  I see it as a waterfall of images that doesn’t let us stop on each tiny drop that each photography contains; small information details that at last are necessary to certify the truth of what we are seeing. The still image, in the other hand, allows the pause to make an analytic reading and at the same time adds a “suspended instant” quality. A feeling of a captured moment that will be everlasting, i.e., that never starts or ends, that just exists and lives in our memory. By contrast, the moving image will always have a starting point and an end by definition, because wherever the camera starts capturing images, it will be where our sensitive experience will start. Consequently, the right moment the camera stops capturing will certify the end of our experience as viewers. So, even though both mediums represent past instants or times, I think that the moving image has a stronger sense of the past, while photography looks like it will last in time.

I am one of those who think that this tendency is changing in the last years due to the technological revolution of the digital image. And I am not talking just about switching from silver halides to pixels; I am talking about the multimillionaire multiplication of captures by persons and machines, the infinite roaming and access to them, the revolutionary manipulation software, the integration of cameras in moving devices such as cell phones, etc. I think that all those technological advances have moved the pillars of both mediums and I am getting the feeling that they have switched their meanings. I would say that the simplification, the easy access and the saturation of digital and analogical photography retouching have created an everlasting reasonable doubt about the true origin of any still image. While on the other hand, the raw, direct and low-res aspect of the moving image has enforced its qualities as the true representation of the reality.

Hiroshi Sugimoto, Theaters, Hollywood Cinerama, Los Angeles, 2003

Hiroshi Sugimoto, Theaters, Canton Palace, Ohio, 1980


Many years have already past since postmodernism appeared in the artistic photography scene claiming for the staged use of the medium. Since, let’s say Cindy Sherman, who is one of the most commonly used postmodern photographer example, the fictional still image has been understood, accepted and valued, inside and outside the artistic photography world. I want to make it clear that I am no saying that she was the first one doing it. In fact, it is known that one of the photography process pioneers, Hippolite Bayard, made the first staged photo already in 1840. By that time, he showed his anger against the French Government because of the lack of attention and reward he got in comparison to Daguerre and his Daguerrotype when he presented his new photographical process discovery. My reasoning is that until the arrival of the post modernity, the staging as Jeff Wall can use it on his work; it was never used as the center of the photographical message. Meaning that only 40 or 50 years have pasted since photography started to claim for his staged status, a fact which today it is still difficult to digest for some.

Going back to cinema, I have to admit that I don’t have enough knowledge of the medium to make a deep analysis. However, as a simple cinemagoer I have the sense that there has been a turn just in the other way. I am not saying that Hollywood super productions are on decay; I mean that a new film documentary scene has been created over the last years, even arriving to the big commercial screens, something completely unthinkable a few years ago. Although, as I said before, this is just a feeling of a simple cinemagoer.

Summarizing, I think that we live in a really interesting moment in time where both photography and cinema, which were born together, are crossing their ways heading to new and unexplored objectives.
 

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CINE Y FOTOGRAFIA

Escribí el esquema del texto que viene a continuación para preparar una presentación que tuve el gusto de dar en el centro de arte Arteleku de Donosti, dentro de la Semana de Cine Raro organizada por el colectivo Mapa:


Estoy seguro de que todo el mundo estará de acuerdo si digo que el cine surgió como una evolución natural de la fotografía. La fotografía consiguió de la mano de Nicephore Niepce en 1926 representar instantes congelados de la realidad con una perfección mecánica asombrosamente parecida a nuestra manera de percibirla. Más tarde se quiso ir más allá de esos meros instantes y se quiso representar el movimiento y el paso del tiempo tal y como nuestros ojos lo ven. Después de muchos y muy interesantes intentos, se consiguió colocando una sucesión de imágenes capturadas en secuencia y proyectadas a una velocidad concreta: el cine, unos 50 años más tarde.

Aunque sea sólo por el punto de vista técnico, la relación entre ambos medios es necesaria, por lo que es extraño que a día de hoy no se haya investigado más y mejor sobre esta relación y sus múltiples interpretaciones. Centrándonos en sus usos y significados,  una de las reflexiones más interesantes es el hecho de que tanto el cine como la fotografía, a diferencia de la pintura o la escultura, existen a partir de fenómenos ópticos y mecánicos, y no de técnicas o usos de la mano del hombre. La fotografía representa aquello que tenemos frente a nuestros ojos directamente por medio de un fenómeno óptico/químico/mecánico/electrónico donde el autor simplemente elige aquella parte del todo que cree que resulta interesante. El pintor o escultor por el contrario no tiene que partir de aquello que le rodea y además la interpreta de una manera muchísimo más subjetiva y física cada vez que da un brochazo con el pincel o golpea con el matillo y el cincel. Y aunque hay que admitir que tanto en el cine como en la fotografía existe la subjetividad en la captura, aún hoy se les considera medios más verídicos, conservando todavía la categoría de documento. Es por eso que existen los documentales o la fotografía documental, mientras que en las artes gráficas, en la escultura o en la pintura esas son categorías casi inexistentes.


 La Jetée de Chris Marker, 1962-63
Una película hecha con imágenes fijas

Sleep de Andy Warhol, 1963 
Una foto hecha con imágenes en movimiento


Curiosamente y a pesar de ese punto de partida común de la fotografía y el cine, la cualidad documental de la imagen ha seguido caminos aparentemente diferentes en cada uno de los dos medios. La imagen en movimiento, y también incluyo a la televisión en esto, ha tenido mucho más éxito a lo largo de su historia representando la ficción que documentando la verdad. La sociedad vincula la imagen en movimiento a la escenificación y al entretenimiento en vez de al archivo o la prueba.  Mientras que la fotografía conserva aún hoy usos documentales tan importantes como los de la representación de la identidad en el DNI, el de el análisis científico, o el de el documento de exploración espacial entre otros. Es complicado e interesante explicar porque hemos asociado durante tanto tiempo la veracidad a la imagen fija y la ficción a la que está en movimiento. A veces me da la sensación de que la multiplicación y secuenciación de fotografías que crea la ilusión óptica de la imagen en movimiento, no nos deja pararnos a pensar y reflexionar sobre aquello que estamos viendo, y por eso su mensaje y explicación tiene que estar dirigido y tergiversado para una mejor digestión. Como si esa cascada de imágenes no nos dejase detenernos en los finísimos detalles que tiene la fotografía que serán los que, a la postre, nos darán la sensación definitiva de que aquello es que vemos es verdad. La imagen fija si que permite esa pausa y lectura analítica que además le suma una cualidad de “instante sostenido”, de momento capturado que durará hasta la eternidad, que ni empieza ni acaba, sino que simplemente existe y perdura en nuestra memoria. La imagen en movimiento sin embargo siempre tendrá un inicio y un final por definición. Allá donde la cámara empezó a capturar las imágenes es donde empieza nuestra experiencia sensitiva y en el momento el que el autor dejó de grabar o filmar, será el que certifique el final. Así que a pesar de que ambos medios representan instantes o tiempos pasados, creo que la imagen en movimiento tiene vinculada una connotación aún más fuerte en ese sentido, ya que representa algo acabado y finito, mientras que la fotografía aparenta perdurar en el tiempo.

Pero soy de los que creen que esa tendencia esta cambiando en los últimos años, debido seguramente a la revolución tecnológica de la imagen digital. Y no hablo simplemente de haber intercambiado los haluros de plata por los pixeles; hablo de la multiplicación multimillonaria del número de capturas por parte tanto de personas como de máquinas, de la itinerancia y acceso aparentemente infinito a las mismas, de la integración de las cámaras en dispositivos móviles, de los  revolucionarios softwares de manipulación... Todos esos avances han removido los pilares que dan sentido a ambos medios y a veces, me da la sensación de que han invertido sus significados. Diría que de alguna manera la simplificación, el fácil acceso y la sobre utilización del retoque tanto analógico como digital de la fotografía ha creado una duda razonable perpetua sobre el verdadero origen de cualquier imagen fija. Mientras que el aspecto crudo, directo y de baja resolución de la imagen en movimiento por el contrario, ha reforzado sus cualidades de representación objetivo de la realidad.


 Hiroshi Sugimoto, Theaters, Hollywood Cinerama, Los Angeles, 2003

 Hiroshi Sugimoto, Theaters, Canton Palace, Ohio, 1980


En el mundo de la fotografía, ya hace unos cuantos años que apareció la postmodernidad y reivindicó un uso ficcionado de la fotografía. Desde, más o menos Cindy Sherman, por poner el ejemplo más clásico y conocido, que la fotografía de ficción ha sido entendida, aceptada y valorada, tanto dentro como fuera del mundo de la fotografía artística. No estoy diciendo que nunca antes nadie realizase foto-ficción, de hecho es muy conocido que uno de los pioneros de la fotografía, Hippolite Bayard, realizó la primera escenificación fotográfica como protesta en 1840 por el la nula repercusión y recompensa que tuvo su invención de un nuevo proceso fotográfico frente al daguerrotipo. Mi razonamiento es que hasta la llegada del postmodernidad, la escenificación tal y como la puede trabajar también Jeff Wall, no se convierte en el centro del mensaje fotográfico. Es decir, que desde hace solo unos 40-50 años que la fotografía no reivindica desde el ámbito artístico su estatus y ambición de convertirse en un medio de ficción, una postura que para algunos todavía está siendo complicada de digerir.

En cuanto a la imagen en movimiento, he de reconocer que no poseo de los conocimientos necesarios para realizar un análisis profundo, pero como simple y llano espectador creo percibir un giro justo hacia el lado contrario, donde, sin dejar de lado las grandes superproducciones de ficción, los documentales han ganado un terreno importante en el gran público llegando a ser proyectados incluso en las grandes salas comerciales, algo impensable hace poco años. Aunque como decía anteriormente, esta es simplemente la sensación que tiene un simple aficionado al mundo del cine.

Resumiendo, decir que creo que vivimos un muy interesante momento en el que ambos medios, unidos desde su nacimiento, cruzan sus caminos y se dirigen hacia nuevos e inexplorados objetivos.